Ha sido el rumor que durante todo el día de ayer puso en alerta a todo el mundo de la informática y las comunicaciones en general.
Microsoft, en una nueva demostración de ambición monopolista que no conoce límites, y para sacar pecho ante el imparable crecimiento de Google y Apple en el mundo de los smartphones, se ha sacado de la billetera nada menos que 8.500 millones de dólares (unos 5.920 millones de euros) para adquirir Skype, la famosa compañía que ofrece servicios de telefonía a través de VoIP.
El acuerdo representa el movimiento más agresivo hasta el momento de Microsoft para extender sus dominios en los mundos de la comunicación, el entretenimiento y la información, con lo que el círculo de empresas que se van adueñando de los servicios de las tecnologías de la información se sigue haciendo cada vez más pequeño.